
La importancia de Cucurbita máxima en el mundo, ha sido reconocida principalmente por su alto valor nutritivo, propiedades medicinales y versatilidad en su uso (Chávez et al., 2003).
Se reportan en Colombia 6.452 ha sembradas, una producción de 53.298 toneladas y rendimientos promedios de 12 t/ha (Agronet, 2011).
Actualmente, la producción de ahuyama cuenta con una serie de limitantes entre los que se encuentran la poca disponibilidad de cultivares nacionales mejorados. De otro lado, la ahuyama se ha considerado como un cultivo rustico con un amplio rango de adaptación; sin embargo, los efectos ambientales podrían tener implicaciones negativas en el rendimiento y productividad del cultivo al impedir que prospere competitivamente en todos los ambientes, posiblemente por las condiciones contrastantes de clima, suelo, fertilidad, incidencia de plagas, enfermedades, y manejo agronómico. Esta condición presume que la ahuyama puede ser muy sensible a la interacción genotipo por ambiente(Estrada Salazar et al.,2010).
Teniendo en cuenta la importancia de la ahuyama para la seguridad alimentaria del país, que Colombia dispone de pocos cultivares nacionales mejorados y que son pocos los estudios, se hace necesario contribuir a la investigación en esta especie, a través de la evaluación y selección de familias que den origen a nuevas variedades estables genéticamente.
El desarrollo de nuevas variedades de ahuyama, a través de un proceso de mejoramiento genético se constituye en una alternativa viable en la solución de limitantes en el cultivo.
En Colombia, la investigación de ahuyama fue inicialmente realizada por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), institución responsable por el registro de las variedad Zapallica, y Valluna (Estrada Salazar et al., 2010).
El trabajo se realizó en el vivero experimental de la Universidad de Cundinamarca con el objetivo de realizar un proceso de hibridación, manejando un protocolo claro que permitió obtener resultados cualitativos cuantitativos y poder obtener un hibrido de la unión o cruce intraespecifico de dos variedades de ahuyama. Con el uso del método de hibridación artificial,se espera atender un programa de mejoramiento genético, con la obtención de resultados en cuanto a resistencia, productividad, tiempos de cosechas, y características fenotípicas plantas altamente productivas, de habito de crecimiento más compacto , prolíficas, excelente calidad de frutos y con resistencia a las principales enfermedades y plagas de importancia económica.